La novela Los detectives salvajes de Roberto Bolaño, publicada en 1998 y premio Herralde del mismo año, ha recibido gran cantidad de elogios de escritores y de la crítica especializada. La novela está dividida en tres partes: Mexicanos perdidos en México (1975), Los detectives salvajes (1976-1996) y Los desiertos de Sonora (1976).
Mexicanos perdidos en México (1975) es el diario del estudiante de derecho Juan García Madero y su relación con la corriente poética el realismo visceral, inicia el 2 de setiembre de 1975 y culmina el 31 de diciembre de 1975. El descubrimiento de las drogas y el sexo acompañan a los diversos personajes que conoce García Madero dentro del realismo visceral como fuera de ella. Arturo Belano y Ulises Lima, líderes del realismo visceral, son piezas claves dentro de la novela.
Los detectives salvajes (1976-1996), con diversas voces cuentan extractos, anécdotas o pequeños cuentos de la vida de Arturo Belano y Ulises Lima en distintas partes del mundo mientras el calendario transcurre. Amigos, amores y adversarios que en algún momento cruzaron sus vidas con estos dos poetas viajeros que tienen el pretexto de buscar a una mujer o huir de un asesinato.
Los desiertos de Sonora (1976) continúa el diario de García Madero, e inicia el 1 de enero de 1976 y culmina el 15 de febrero de 1976. Se inicia el viaje hacia Sonora, buscan los rastros de la poeta mexicana, quien dio origen al realismo visceral, Cesárea Tinajero. A la vez huyen de un proxeneta y su amigo policía por llevarse en el auto blanco que maneja Lima a la novia y prostituta del primero.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
domingo, 24 de enero de 2010
Hoy por la tarde antes de almorzar

Ayer estaba pensando en los amigos que deje, o en los amigos que perdí. En realidad no he perdido a nadie, pero estaba leyendo "La tia Julia y el escribidor", y Varguitas y los amigos que ya no disfrutaban de las mismas cosas en común, pataperrear por Lima de los 60s, el cementerio de Surco, robarse un esqueleto, y bañarse desnudo en una especie de piscina, también por Surco, y luego un recorrido por Grau y regatear un buen precio con las prostitutas.
Nosotros haciamos otras cosas, algo parecido, sin embargo el sentimiento puede que ahora sea el mismo, nos vemos de vez cuando y cada uno con sus cosas, hablando casi de lo mismo de lo poco que nos une, del colegio, siento un poco de nostalgia al saber que en un futuro las cosas puedan ser de otro color, quizas más oscuras, quizás mas diafanas y delgadas.
Será porque aún no he encontrado lo que me gusta, 5 años en la universidad, que risa, quizás tengan razón y deba creermelo, y deba hacerlo, escribir, pero eso no es lo que estudio, siento que sería una canallada, terminar escribiendo si estudio algo distinto, tampoco es que estudio Derecho, Ingeniería o Medicina, estudio algo distinto, tiene relación, pero no es precisamente escribir. Una cosa es lo que quiero y lo que quiero no es lo que sé hacer, no lo sé, la deconfianza, la inseguridad, la gente, los alumnos, los profesores, yo, al final se resume en: Yo. Jajaja.
Yo soy el problema, que huevada es aceptarlo, respirar, caminar despacio, y tener la cabeza fría para pensar, analizar y atacar. Pesadillas, a la mierda, aprovechar el tiempo y no hecharlo por la borda, no estar por gusto, ni hacer las cosas por hacer, ni hacerlas sin saber porqué (bien Charly). Los problemas mentales, a la mierda, no hacerte el interesante por más que te seduzca la idea. No jugar con fuego porque duele, diferenciar entre la realidad y la ficción, dejar de mentir, dejar de jugar con la gente porque no se lo merecen, dejar de hacer trampas, y sembrar inquietudes, y hacerte el cojudo (la cara no me ayuda) caminar y caminar, respirando, pensando, y escuchando: Radiohead, Manu Chao y Rubén Blades.
martes, 18 de agosto de 2009
National Anthem
La gira Sudamericana 2009 de Radiohead fue la primera en la región de habla hispana. Comprendio 4 países: Mexico (por supuesto, es la segunda vez que van, y estando tan cerca de EEUU) y el ABC, es decir: Argentina, Brasil y Chile, los riquillos.
En Buenos Aires. En la cola del CLub Ciudad de B.A, donde se presentaron los mencionados, me entere que la canción "National Anthem" es diferente en cada país que se presentan. No me refiero a una exigencia tecnica y académica de la interpretación (siempre va a ser diferente), sino a lo que aporta cada señal mediatica local, de cada país.
Vamos en orden:
RADIOHEAD Mexico DF. Foro Sol. 16/03/09
RADIOHEAD Sao Paulo. Chacara Do Jockey. 22/03/09
RADIOHEAD Buenos Aires. Club Ciudad de B.A. 24/03/09
RADIOHEAD Santiago de Chile. Estadio San Carlos de Apoquinco. 27/03/09
La calidad de los conciertos se debe (al tipo de cámara) y a la importancia e intereses de cada país. Brasil televiso el concierto en tiempo real, gracias a MTV2 (también esta colgado en youtube, todo, el que puede puede).
Argentina hizo lo propio con algunas canciones, por el Festival Quilmes en un programa llamado la Viola. México y Chile no televisaron los conciertos, pero hay una version Full Concert con cámara en mano desde Santiago (youtube)
A veces suelen usar La Televisión local, me parece que ese concierto es en Francia. Y otras veces suelen usar la radio. Se imaginan cuando vengan a Perú, a Lima, ¿se imaginan? ¿lo escuchan? Si vienen en una fecha importante en Lima, como lo fue el 22 de marzo para los argentinos, entonces deberia ser, no el 28 de julio, sino el 21 de julio (2008) o el 12 de setiembre (1992).
Un regalo, yo lloré.
Sí, estoy leyendo los Detectives Salvajes.
sábado, 1 de agosto de 2009
jueves, 23 de julio de 2009
Lesbiana
Una mujer salio gritando, llevaba el pelo corto. Hijo de puta, conchatumadre yo te doy de comer. Gritaba hacia el interior de la oficina mientras desaparecía por la puerta. No lloraba, ni miraba atrás, salía a paso ligero, cruzaba la puerta y todos la veían. No hubo tiempo para imaginar algún secreto, solo reímos y comentábamos nuestras risas. ¿alguien quería saber algo más? Solo vimos a una mujer desvanecerse bajo la luz del sol.
lunes, 20 de julio de 2009
Extracto valioso de 2666 (pag 96- 98)
En un par de ocasiones volvieron a encontrarse a Pritchard. El joven larguirucho ya no se mostraba tan malhumorado como antes, si bien es cierto que los encuentros fueron casuales, sin tiempo para desplantes ni violencias. Espinoza llegaba al piso de Norton cuando Pritchard se iba, Pelletier se cruzó con él una vez en la escalera. Este último encuentro, sin embargo, aunque breve fue significativo. Pelletier saludó a Pritchard, Pritchard saludó a Pelletier, y cuando ya ambos se habían dado la espalda Pritchard se volvió y llamó a Pelletier con un siseo.
–¿Quieres un consejo? –le dijo. Pelletier lo miró alarmado–.
Ya sé que no lo quieres, viejo, pero igual te lo voy a dar.
Ten cuidado –dijo Pritchard.
–¿Cuidado de qué? –atinó a decir Pelletier.
–De la Medusa –dijo Pritchard–, guárdate de la Medusa.
Y luego, antes de seguir bajando la escalera, añadió:
–Cuando la tengas en las manos te va a explotar.
Durante un rato Pelletier se quedó inmóvil, oyendo los pasos de Pritchard en la escalera y luego el ruido de la puerta de la calle que se abría y se cerraba. Sólo cuando el silencio se hizo insoportable volvió a subir por la escalera, pensativo y a oscuras. Nada le contó a Norton de su incidente con Pritchard, pero cuando estuvo en París le faltó tiempo para llamar a Espinoza por teléfono y narrarle este enigmático encuentro.
–Es extraño –dijo el español–. Parece un aviso, pero también
una amenaza.
–Además –dijo Pelletier–, Medusa es una de las tres hijas de Forcis y Ceto, las llamadas Gorgonas, tres monstruos marinos. Según Hesíodo, Esteno y Euríale, las otras dos hermanas, eran inmortales. Medusa, por el contrario, era mortal.
–¿Has estado leyendo mitología clásica? –dijo Espinoza.
–Es lo primero que he hecho apenas llegué a casa –dijo Pelletier–. Escucha esto: cuando Perseo le cortó la cabeza a Medusa de su cuerpo salió Crisaor, el padre del monstruo Geríones, y el caballo Pegaso.
–¿El caballo Pegaso salió del cuerpo de Medusa? Joder
–dijo Espinoza.
–Sí, Pegaso, el caballo alado, que para mí representa el
amor.
–¿Para ti Pegaso representa el amor? –dijo Espinoza.
–Pues sí.
–Es raro –dijo Espinoza.
–Bueno, son las cosas del liceo francés –dijo Pelletier.
–¿Y tú crees que Pritchard sabe estas cosas?
–Es imposible –dijo Pelletier–, aunque vaya uno a saber, pero no, no creo.
–¿Entonces qué conclusión sacas?
–Pues que Pritchard me pone, nos pone, en guardia contra un peligro que nosotros no vemos. O bien que Pritchard quiso decirme que sólo tras la muerte de Norton yo encontraré, nosotros encontraremos, el amor verdadero.
–¿La muerte de Norton? –dijo Espinoza.
–Claro, ¿es que no lo ves?, Pritchard se ve a sí mismo como Perseo, el asesino de Medusa.
–¿Quieres un consejo? –le dijo. Pelletier lo miró alarmado–.
Ya sé que no lo quieres, viejo, pero igual te lo voy a dar.
Ten cuidado –dijo Pritchard.
–¿Cuidado de qué? –atinó a decir Pelletier.
–De la Medusa –dijo Pritchard–, guárdate de la Medusa.
Y luego, antes de seguir bajando la escalera, añadió:
–Cuando la tengas en las manos te va a explotar.
Durante un rato Pelletier se quedó inmóvil, oyendo los pasos de Pritchard en la escalera y luego el ruido de la puerta de la calle que se abría y se cerraba. Sólo cuando el silencio se hizo insoportable volvió a subir por la escalera, pensativo y a oscuras. Nada le contó a Norton de su incidente con Pritchard, pero cuando estuvo en París le faltó tiempo para llamar a Espinoza por teléfono y narrarle este enigmático encuentro.
–Es extraño –dijo el español–. Parece un aviso, pero también
una amenaza.
–Además –dijo Pelletier–, Medusa es una de las tres hijas de Forcis y Ceto, las llamadas Gorgonas, tres monstruos marinos. Según Hesíodo, Esteno y Euríale, las otras dos hermanas, eran inmortales. Medusa, por el contrario, era mortal.
–¿Has estado leyendo mitología clásica? –dijo Espinoza.
–Es lo primero que he hecho apenas llegué a casa –dijo Pelletier–. Escucha esto: cuando Perseo le cortó la cabeza a Medusa de su cuerpo salió Crisaor, el padre del monstruo Geríones, y el caballo Pegaso.
–¿El caballo Pegaso salió del cuerpo de Medusa? Joder
–dijo Espinoza.
–Sí, Pegaso, el caballo alado, que para mí representa el
amor.
–¿Para ti Pegaso representa el amor? –dijo Espinoza.
–Pues sí.
–Es raro –dijo Espinoza.
–Bueno, son las cosas del liceo francés –dijo Pelletier.
–¿Y tú crees que Pritchard sabe estas cosas?
–Es imposible –dijo Pelletier–, aunque vaya uno a saber, pero no, no creo.
–¿Entonces qué conclusión sacas?
–Pues que Pritchard me pone, nos pone, en guardia contra un peligro que nosotros no vemos. O bien que Pritchard quiso decirme que sólo tras la muerte de Norton yo encontraré, nosotros encontraremos, el amor verdadero.
–¿La muerte de Norton? –dijo Espinoza.
–Claro, ¿es que no lo ves?, Pritchard se ve a sí mismo como Perseo, el asesino de Medusa.
miércoles, 15 de julio de 2009
Playa de Arica
En la mar de Arica el cielo era hermoso, la vista era plena. El sol arriba, tu reías (ja), una linda chica (jajaja). Nadabas con el destino en los brazos, mirabas la mar, te tendías en el agua. Te tendías a respirar la calma de estar lejos y solo. Una vista futura, el bien por delante, pero cuando pare… cuando pare, todo se detuvo, me emocione tanto me dijeron, que creí desaparecer en el mar, alborotado y lejos, a miles, pero a miles de kilómetros… de… no sé, no sé de dónde, surrealista, sé que es surrealista, pero la mar me tragaba, como si hubieran tirado del tapón, me devoraba por los pies y continuaba, me deshacía en el agua pero yo parecía estar completo. Salí del mar y el cuerpo me escurría, la gente me veía caminar, pero mi cuerpo se ahogaba allá adentro, allá atrás la mar hacía el sonido. ¡Gujjjjjjj! Completamente solo, ¡todo solo cuando caminaba!
Me senté en la arena caliente y el pelo me cubría la cara, la mar me estaba aplastando allá adentro, y nadie se daba cuenta, me callaba la boca... ll o r a r, mucho. Y cuando vi, cuando vi mis manos rodar, ya era todo, completamente.
Me senté en la arena caliente y el pelo me cubría la cara, la mar me estaba aplastando allá adentro, y nadie se daba cuenta, me callaba la boca... ll o r a r, mucho. Y cuando vi, cuando vi mis manos rodar, ya era todo, completamente.
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